Limpieza y eficiencia de placas

El problema del polvo y la calima

En Córdoba sufrimos episodios de calima que cubren todo de un polvo rojizo. Para una instalación solar, esto es un veneno silencioso. Una capa fina de polvo puede reducir la producción de energía en un 15% de inmediato. En tweldor recomendamos una limpieza básica al menos tres veces al año, coincidiendo con el final de los episodios de polvo sahariano.

Cómo limpiar los paneles sin dañarlos

Mucha gente comete el error de usar agua del grifo con mucha cal o productos abrasivos. Yo siempre digo lo mismo: trate sus paneles como si fueran el parabrisas de un coche de lujo. Use agua osmotizada o, al menos, descalcificada, y nunca limpie las placas a pleno sol, ya que el choque térmico podría romper el cristal.

  • Limpiar a primera hora de la mañana o al atardecer.
  • Usar cepillos de cerdas suaves especiales para vidrio solar.
  • No usar máquinas de agua a presión a corta distancia.
  • Secar si es posible para evitar marcas de gotas.

Inspección visual de conexiones

Además de la limpieza, Jaime Corral recomienda revisar los conectores MC4 una vez al año. El calor de Córdoba puede resecar los plásticos si no son de alta calidad. En nuestras revisiones preventivas en tweldor, comprobamos con una cámara termográfica que no existan puntos calientes en las placas, lo que indicaría un fallo interno en la célula. Una pequeña inversión en mantenimiento asegura que su inversión dure las tres décadas previstas.